Desde 1983, el país vive en democracia. Sin embargo, la herencia dejada por la dictadura militar fue muy pesada y los sucesivos gobiernos (Raúl Alfonsín 1983-1899 y Carlos Menem 1989-99) se vieron condicionados por las presiones económicas. Menem entendió que la solución pasaba por una política de privatizaciones que generó una breve etapa de bienestar (entre 1991 y 95) pero que concluyó con una profunda crisis que provocó desocupación y aumentó notablemente la deuda externa.
El 24 de octubre de 1999, el radical Fernando de la Rúa ganó las elecciones con Carlos “Chacho” Alvarez como vicepresidente. Sin embargo, no fue capaz de controlar la grave situación económica y social del país, y el 21 de diciembre de 2001 renunció luego de dos días de caos social, que dejaron un saldo de veintinueve muertos, saqueos de comercios y supermercados, y la instauración el famoso “corralito” (el congelamiento de los depósitos bancarios de los ciudadanos). En menos de dos semanas, el país vio desfilar a cinco presidentes: Fernando De la Rúa , Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saa y Eduardo Camaño. Finalmente, con el apoyo del Partido Justicialista bonaerense, Eduardo Duhalde inició su mandato provisorio hasta que en nuevas elecciones, el 25 de mayo de 2003 asumió como presidente el justicialista Néstor Kirchner, ex presidente de la Argentina.
El 10 de diciembre de 2007 asumió la Presidencia de la Nación por el período 2007–2011, la doctora Cristina Fernández de Kirchner. No sólo es la primera mujer en la Argentina que accede a esa posición por decisión popular, sino que, además, es la primera mujer en el mundo que recibe los atributos presidenciales de manos de su esposo. Perteneciente a una corriente interna del Partido Justicialista, el Frente para la Victoria, Cristina Fernández se desempeñó como Diputada Nacional por la provincia de Santa Cruz y como Senadora Nacional por las provincias de Santa Cruz y Buenos Aires. La gestión de la presidenta Fernández de Kirchner continúa con el proyecto de su antecesor, Néstor Kirchner, poniendo especial acento en la administración de justicia y las condenas a los responsables del tristemente célebre Proceso de Reorganización Nacional que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983.
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sábado, 22 de octubre de 2011
1976. Dictadura militar, Argentina.
La dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983 contó con el decisivo respaldo de los grandes grupos económicos nacionales y el financiamiento permanente de los grandes bancos internacionales, además de los organismos internacionales de crédito como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. El resultado para el país fue fatídico: miles de muertos y desaparecidos, centenares de miles de exiliados, la derrota del ejército argentino en Malvinas, la multiplicación de la deuda externa, la destrucción de gran parte del aparato productivo nacional, y la quiebra y el vaciamiento de la totalidad de las empresas públicas por causa de la corrupción.
1973. Regreso del Peronismo, Argentina.
En 1943, un grupo de militares nacionalistas dio un golpe de estado y derrocó al presidente Castillo. Dentro de este grupo se destacaba el coronel Juan Domingo Perón , quien desde la Secretaría de Trabajo y Previsión llevaría adelante un política tendiente a mejorar la legislación laboral y social (vacaciones pagas, jubilaciones, tribunales de trabajo). El apoyo popular a Perón lo llevaría al gobierno en las elecciones de 1946. Durante sus dos presidencias (1946-52 y 1952-55) Perón, que ejercería el poder limitando el accionar de la oposición y censurando a la prensa, impulsó una política que combinaba el impulso de la industria, el empleo, las comunicaciones y los transportes con la acción social desarrollada por Eva Perón a través de la construcción de hospitales, escuelas, hogares para niños y ancianos, y ayuda económica para los más pobres.
1955. Inestabilidad política, Argentina.
En 1943, un grupo de militares nacionalistas dio un golpe de estado y derrocó al presidente Castillo. Dentro de este grupo se destacaba el coronel Juan Domingo Perón , quien desde la Secretaría de Trabajo y Previsión llevaría adelante un política tendiente a mejorar la legislación laboral y social (vacaciones pagas, jubilaciones, tribunales de trabajo). El apoyo popular a Perón lo llevaría al gobierno en las elecciones de 1946. Durante sus dos presidencias (1946-52 y 1952-55) Perón, que ejercería el poder limitando el accionar de la oposición y censurando a la prensa, impulsó una política que combinaba el impulso de la industria, el empleo, las comunicaciones y los transportes con la acción social desarrollada por Eva Perón a través de la construcción de hospitales, escuelas, hogares para niños y ancianos, y ayuda económica para los más pobres.
1946. Etapa Peronista, Argentina.
En 1943, un grupo de militares nacionalistas dio un golpe de estado y derrocó al presidente Castillo. Dentro de este grupo se destacaba el coronel Juan Domingo Perón , quien desde la Secretaría de Trabajo y Previsión llevaría adelante un política tendiente a mejorar la legislación laboral y social (vacaciones pagas, jubilaciones, tribunales de trabajo). El apoyo popular a Perón lo llevaría al gobierno en las elecciones de 1946. Durante sus dos presidencias (1946-52 y 1952-55) Perón, que ejercería el poder limitando el accionar de la oposición y censurando a la prensa, impulsó una política que combinaba el impulso de la industria, el empleo, las comunicaciones y los transportes con la acción social desarrollada por Eva Perón a través de la construcción de hospitales, escuelas, hogares para niños y ancianos, y ayuda económica para los más pobres.
1930. Década infame, Argentina.
El 6 de septiembre de 1930, los generales José Félix Uriburu y Agustín P. Justo encabezaron un golpe de estado apoyado por grupos políticos conservadores, y expulsaron del gobierno a Hipólito Yrigoyen, presidente radical. En 1933 se firmó con Inglaterra el Pacto Roca-Runciman, que aumentaba enormemente la dependencia argentina con ese país. Se sucedieron los gobiernos conservadores de Uriburu (1930-32), Justo (1932-38) , Roberto Ortíz (1938-42 ) y Ramón Castillo (1942-43 ), que se desentienden de los padecimientos de los sectores populares.
1916-1930. Etapa radical, Argentina.
La aplicación de ley Sáenz Peña hizo posible la llegada del radicalismo al gobierno, que gobernarán al país entre 1916 y 1930 bajo las presidencias de Hipólito Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1930) , y Marcelo Torcuato de Alvear (1922-1928) . Se produjeron entonces importantes cambios tendientes a la ampliación de la participación ciudadana, la democratización de la sociedad, la nacionalización del petróleo y la difusión de la enseñanza universitaria. El período no estuvo exento de conflictos sociales derivados de las graves condiciones de vida de los trabajadores. Algunas de sus protestas, como las de la llamada Semana Trágica y las ocurridas en la Patagonia , fueron duramente reprimidas, con miles de trabajadores detenidos y centenares de muertos.
1912. Ley Saenz Peña, Argentina.
Se conoce como la Ley Sáenz Peña a la Ley 8.871 General de Elecciones, sancionada por el Congreso de la Nación Argentina el 10 de febrero de 1912, que estableció el voto secreto y obligatorio a través de la confección de un padrón electoral, pero seguía siendo exclusivo para nativos argentinos y naturalizados masculinos y mayores a 18 años. Debe su nombre al hecho de haber sido sancionada durante la presidencia de Roque Sáenz Peña, miembro del ala modernista del gobernante Partido Autonomista Nacional e impulsor de la ley. Es importante notar que el voto femenino recién llegaría durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón en 1947; el universo de la Ley Sáenz Peña sólo incluía a los hombres argentinos nativos y naturalizados.
Por la ley Sáenz Peña se considera electores a todos los ciudadanos, natos y natural, que consten en el padrón electoral, desde los dieciocho años de edad hasta los 70. A partir de esa edad el voto es opcional. Se consideran afectados de incapacidad y privados de ejercer el derecho de sufragio, los dementes declarados en juicio y los sordomudos que no puedan expresarse por escrito. Por su estado y condición se hallan imposibilitados de votar, los religiosos, los soldados y los detenidos por Juez competente. Por causas de indignidad, no pueden sufragar los reincidentes condenados por delitos contra la propiedad, durante cinco años después de cumplida la condena, los penados por falso testimonio y por delitos electorales, por el lapso de cinco años. Las juntas escrutadoras de votos son las encargadas del recuento de las votaciones, reuniéndose en la Cámara de Diputados de la Nación o en la Legislatura, constituyéndose dichas juntas en cada capital de provincia, integrada por el Presidente de la Cámara Federal de Apelaciones, el Juez Federal y el Presidente del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia. En la capital de la república la integrará el Presidente de la Cámara Civil. La primera aplicación de la ley Sáenz Peña sucedió en abril de 1912 en Santa Fe y Buenos Aires, y permitió que accediera al poder en 1916 el candidato por la Unión Cívica Radical, Hipólito Yrigoyen.
Por la ley Sáenz Peña se considera electores a todos los ciudadanos, natos y natural, que consten en el padrón electoral, desde los dieciocho años de edad hasta los 70. A partir de esa edad el voto es opcional. Se consideran afectados de incapacidad y privados de ejercer el derecho de sufragio, los dementes declarados en juicio y los sordomudos que no puedan expresarse por escrito. Por su estado y condición se hallan imposibilitados de votar, los religiosos, los soldados y los detenidos por Juez competente. Por causas de indignidad, no pueden sufragar los reincidentes condenados por delitos contra la propiedad, durante cinco años después de cumplida la condena, los penados por falso testimonio y por delitos electorales, por el lapso de cinco años. Las juntas escrutadoras de votos son las encargadas del recuento de las votaciones, reuniéndose en la Cámara de Diputados de la Nación o en la Legislatura, constituyéndose dichas juntas en cada capital de provincia, integrada por el Presidente de la Cámara Federal de Apelaciones, el Juez Federal y el Presidente del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia. En la capital de la república la integrará el Presidente de la Cámara Civil. La primera aplicación de la ley Sáenz Peña sucedió en abril de 1912 en Santa Fe y Buenos Aires, y permitió que accediera al poder en 1916 el candidato por la Unión Cívica Radical, Hipólito Yrigoyen.
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